Como hemos visto en las dos clases anteriores, elegir entre la lactancia materna y la
lactancia artificial es una de las primeras decisiones que tienen que tomar los
padres en ciernes.
La Organización Mundial de la salud (OMS) recomienda la lactancia materna como mejor
opción para alimentar a un bebé, ya que contribuye a la defensa contra las infecciones,
a prevenir alergias y a proteger contra diversas afecciones crónicas.
Aunque los expertos consideran que la leche
materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no
siempre es posible. En muchos casos, la decisión se basa en criterios de comodidad y estilo
de vida y en consideraciones médicas. La decisión de amamantar o dar el biberón a
su bebé es una decisión muy personal. De todos modos, hay algunas
consideraciones que tal vez quiera tener en cuenta: